Los equipos de radiación ultravioleta instalados por Facsa en Tarazona hacen que vuelva a ser seguro beber agua del grifo en la localidad

Los equipos de radiación ultravioleta instalados por Facsa en Tarazona hacen que vuelva a ser seguro beber agua del grifo en la localidad

En el momento en el que se detectó la presencia de ooquistes del protozoo ‘Cryptosporidium’ en la red de abastecimiento de Tarazona, el ayuntamiento de la localidad contactó con la empresa Facsa para identificar y dimensionar una solución eficaz y segura. Rápidamente la compañía presentó una memoria que proponía la instalación urgente de un tratamiento por radiación ultravioleta en la ETAP de Tarazona y tras analizar la propuesta, el consistorio suscribió un convenio de colaboración con el Instituto Aragonés del Agua para ejecutar estas actuaciones de emergencia cuanto antes. De este modo, ha explicado hoy en rueda de prensa Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón y Tono Jaray, alcalde de Tarazona, el proceso ha hecho que beber agua del grifo en Tarazona vuelva a ser completamente seguro.   

Durante la visita a los trabajos que se han ejecutado en la ETAP de Tarazona, Javier Garcia Castillo, responsable del departamento de potabilización de Facsa, ha explicado a las autoridades que tras una serie de trabajos previos – como mediciones precisas para implantar los nuevos equipos en las instalaciones preexistentes o la adquisición de nuevos equipos y materiales – el pasado día 16 de noviembre la compañía comenzó los trabajos con el objetivo de que cuatro días después, el agua de Tarazona estuviese sometida al 100 % al nuevo proceso de desinfección del agua mediante los equipos de Luz Ultravioleta.   

Tal y como ha indicado Azcón, «El Gobierno de Aragón no ha escatimado medios, ni humanos ni técnicos, y hoy, gracias a la aplicación de la tecnología, se puede asegurar de forma eficiente que el consumo de agua va a ser seguro’. 

Desde el consistorio han destacado que el objetivo de esta instalación pionera es ofrecer seguridad de forma permanente a los vecinos y las vecinas ante el protozoo Cryptosporidium o la posible aparición de otras enfermedades de origen microbiológico”. 

La financiación de la instalación será asumida por el Gobierno de Aragón a través del Instituto Aragonés del Agua, gracias al convenio suscrito con el ayuntamiento turiasonense por valor de 208.785 euros.