El proyecto DECOB valida una metodología predictiva para anticipar posibles incidencias en los sistemas de bombeo sumergido

El proyecto DECOB valida una metodología predictiva para anticipar posibles incidencias en los sistemas de bombeo sumergido

La fiabilidad de los sistemas de captación de agua subterránea es un factor clave para garantizar el abastecimiento a municipios, ciudades e industrias, especialmente en un contexto marcado por la presión sobre los recursos hídricos y el envejecimiento de las infraestructuras. En este escenario, el proyecto DECOB (Development of a methodology to prevent the wear of the axial bearing in submersible pumps) ha culminado con el desarrollo y validación de una herramienta de diagnóstico predictivo que permite anticipar fallos en bombas sumergibles antes de que se produzcan averías graves. 

Los equipos de Facsa compañía líder del proyecto, junto con los de la Universitat Politècnica de València y la Universidad de Valladolid, han trabajado durante los últimos tres años en el desarrollo de una solución orientada a mejorar el mantenimiento de las motobombas sumergibles. El proyecto DECOB da continuidad al proyecto EMBER, desarrollado con los mismos socios, y profundiza en la detección temprana del desgaste del rodamiento axial, uno de los componentes más críticos y costosos de estos equipos, cuya degradación puede provocar daños secundarios y paradas imprevistas del servicio. 

Del mantenimiento correctivo al mantenimiento preventivo 

Uno de los principales elementos diferenciales del proyecto DECOB frente a otras soluciones existentes es que la metodología se basa en el análisis de tensiones y corrientes eléctricas medidas en superficie, lo que permite evaluar el estado interno de motores sumergidos a gran profundidad sin necesidad de intervención directa sobre el equipo. Este enfoque permite adelantarse al deterioro, evitar daños adicionales en el motor y reducir de forma significativa los costes de mantenimiento. El carácter innovador de la metodología ha motivado el inicio del proceso de protección mediante patente. 

“El principal valor de DECOB es que nos permite evolucionar desde un mantenimiento reactivo hacia un mantenimiento verdaderamente predictivo”, señala Miguel Ortiz, subdirector técnico de Abastecimiento de Facsa. “Anticipar el fallo de un componente crítico no solo reduce los costes de operación, sino que también minimiza el riesgo de interrupciones en el suministro, un aspecto clave para los servicios de abastecimiento”. 

A lo largo del proyecto se han llevado a cabo ensayos en laboratorio con distintos niveles de desgaste, simulaciones avanzadas y pruebas piloto en diez estaciones de bombeo reales, lo que ha permitido validar la fiabilidad y robustez de la metodología en condiciones operativas. Como resultado, DECOB ha dado lugar tanto a un método contrastado de predicción de fallos como al diseño de sistemas de monitorización más asequibles, con una reducción de costes estimada de al menos un 50 % respecto a soluciones similares disponibles en el mercado. 

El proyecto ha contado con un presupuesto global de 739.310,98 euros y ha sido financiado a través del Proyecto CPP2021-008621, por el Ministerio de Ciencia e Innovación / Agencia Estatal de Investigación (MCIN/AEI/10.13039/501100011033) y por la Unión Europea – NextGenerationEU / PRTR.