El sistema consiste en un equipo de inspección de tuberías por cámara de televisión en circuito cerrado, diseñado para la visualización y control del estado general de las canalizaciones.
El robot permite ver el interior de canalizaciones a las que una persona no puede acceder por problemas de espacio o seguridad. Las inspecciones pueden llevarse a cabo en tuberías con diámetros a partir de 150 mm.
El vehículo incorpora también el equipamiento necesario para realizar analíticas en el momento de la inspección, identificando las características de las aguas vertidas.